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2013 Aņo de Renovacion

Los Grupos Familiares

La iglesia cristiana nació con 120 personas que oraban en el aposento alto. El día de Pentecostés 3,000 personas se convirtieron al evangelio. En un solo día la iglesia multiplicó su membresía 25 veces.

 ¿Cómo hicieron los Apóstoles para atender a tantas personas? La iglesia no tenía un local a donde ir. Si solamente los Apóstoles bautizaron eso significa que cada uno de ellos tuvo que bautizar en un solo día un promedio de 250 nuevos conversos. Pero, al fin y al cabo el bautismo es algo que se hace una vez en la vida. Pero, ¿Cómo hacer para atender, dar seguimiento y discipular a cada una de esas personas?

La única alternativa para los Apóstoles fue distribuir a los nuevos conversos entre los ciento veinte que oraban en el aposento alto. Ellos llegaron a ser los primeros “líderes” de células.

Estos ciento veinte líderes llevaron, cada uno, una parte de la multitud a sus hogares y allí comenzaron a compartir con ellos las enseñanzas del evangelio, recordando los dichos del Señor Jesús. De ésta manera la Iglesia pudo dar atención a los primeros conversos.

La Iglesia del Nuevo Testamento comenzó teniendo dos tipos de reuniones. Las reuniones en LAS CASAS y las reuniones en EL TEMPLO (Hechos 2:46).

¿A qué se refiere la Biblia cuando dice que los cristianos se reunían en el templo? Se refiere al templo judío el cual no era un local para recibir personas. Era un edificio relativamente pequeño diseñado para impedir el acceso a las personas. Solamente el sumo sacerdote podía entrar una vez al año.

Los cristianos se reunían en el patio del templo, no dentro del templo. No había en Jerusalén otro lugar donde se pudiera dar cabida a tantas personas. Además, por ser un lugar público, era adecuado para la presentación del mensaje de salvación.

Resumiendo. La Iglesia del Nuevo Testamento tenía dos tipos de reuniones:

La celebración: Que se realizaba en lugares públicos. Era una reunión masiva de los cristianos.

Las reuniones en las casas: Era lo que hoy llamamos células. Era una reunión de un grupo pequeño.

Las iglesias celulares alrededor del mundo tienen sus celebraciones en sus auditorios y las reuniones en las casas.

Dado que la Iglesia del Nuevo Testamento no tuvo locales para el culto cristiano acostumbraba reunirse en las casas de los creyentes (Hechos 12:12; Romanos 16:3-5; Colosenses 4:15; Filemón 2).

La clave del crecimiento en la Iglesia del Nuevo Testamento es que sabía equilibrar sus reuniones grandes y pequeñas, la celebración y las células. Actualmente, las iglesias más numerosas en el mundo son todas iglesias celulares y todas dan énfasis a ambas reuniones.

En el año 312, con la institucionalización del cristianismo, la Iglesia comenzó a perder su equilibrio entre la celebración y la célula. La Iglesia dejó de reunirse como comunidad de Cristo en las casas para edificar locales dedicados al culto cristiano. Estos locales se convirtieron posteriormente en las grandes catedrales. La Iglesia perdió su énfasis en el trabajo de todos los creyentes y se lo dejó solamente a los “sacerdotes”.

En 1517 Martín Lutero impulsó la Reforma con lo cual logró una transformación en la teología pero dejando intacta la estructura de la Iglesia. Posteriormente los Anabautistas añadieron a la transformación teológica la transformación de las estructuras eclesiales.

Perseguidos por Católicos y Protestantes los Anabautistas volvieron a reunirse en grupos pequeños. Más tarde los Puritanos siguieron la tradición de reunirse en grupos pequeños.

En 1738, inspirado por los Moravos, Juan Wesley comenzó a organizar sus “círculos santos”. Estos eran grupos pequeños donde los creyentes se reunían para orar, estudiar la Biblia y animarse unos a otros. Para Wesley las conversiones sin asistir a un grupo pequeño no valían mucho.

Al final de su vida Wesley había logrado abrir 10,000 células con una asistencia promedio de 100,000 personas.

EL MOVIMIENTO CELULAR MODERNO

            El padre del movimiento celular moderno es el Pastor David Yonggi Cho, quien inició su iglesia en 1958 en una vieja carpa ubicada en un barrio pobre de Seúl, Corea del Sur.

            Para 1961 había alcanzado sus primeros 600 miembros. En 1964 sufrió un colapso debido a su intenso trabajo. Como resultado de su enfermedad que lo recluyó en cama por dos años, descubrió que el modelo de la Iglesia del Nuevo Testamento había sido el de pequeños grupos en las casas. Apoyándose en las mujeres de su congregación inició con 20 células.

            Para 1970 había alcanzado sus primeros 18,000 miembros. En 1980 alcanzó los 150,000. En 1987 alcanzó los 700,000 miembros. En la actualidad su iglesia continúa creciendo y ha ido distribuyendo sus nuevos miembros entre 21 iglesias satélites.

            La Iglesia del Dr. David Yonggi Cho es en la actualidad la iglesia más grande del mundo y de la historia del cristianismo.

            Dios ha restaurado a su Iglesia el modelo del Nuevo Testamento. La combinación de las reuniones de celebración con las células no es una idea humana sino el modelo que las Escrituras y la historia demuestran ha sido el sistema de Dios para el crecimiento de su Iglesia.

  

II-LA VISIÓN y LA VOCACIÓN

 LA VISION

Definamos la visión como aquella revelación de parte de Dios, que hace que un líder conozca lo que Dios quiere hacer con su pueblo y el momento que lo quiera hacer. Esto es muy importante, ya que como el caso literal de un ciego que no puede guiar a otro con plena seguridad, igualmente un ciego espiritual, tampoco podrá guiar al pueblo del Señor en las diferentes circunstancias difíciles que la vida presenta. La Visión es divina y es producto del llamado de Dios que Dios hace al hombre, sólo Dios puede dar la VISIÓN. Que se resumen: ganar o hacer salvos a otros por la eternidad.

 La Visión es la que hace que el hombre llamado de Dios no permanezca estático, sino al contrario, trabaje y luche incansablemente para alcanzar el objetivo para el que fue llamado.

La Visión es la que hace que el hombre de Dios no sea detenido por ningún obstáculo, que no vea barreras ni imposibles, PORQUE NO HAY NADA IMPOSIBLE PARA DIOS, y su carrera se desarrolla de triunfo en triunfo y de victoria en victoria hasta conquistar el objetivo por el cual Dios lo llamó.

 Los hombres de Dios de todos los tiempos pudieron liberar al pueblo de Dios, engendrar y concebir en la vejez, abrir el mar, bendecid a sus enemigos, tapar boca de leones, reformar la iglesia, restaurar la vida de los hombres, etc. Porque fueron facultados y habilitados por Dios concediéndoles la VISIÓN. Quiera Dios conceder a sus lideres una visión real de ganar a otros para Cristo. Quiera Dios cargar a hombres que necesitan en cada lugar, porque solo así podremos sacar a los hombres de su estado de pobreza y ruina, a un estado de gloria en Cristo Jesús.

Nosotros los ministros, somos los que tenemos que tener la Visión porque al entrenar lideres, tenemos que tener la capacidad de engendrar por el Espíritu, esa visión en las personas que esperamos delegar, para que atiendan grupos familiares. 1 Corintios  9: 19,22,23.

 

LA VOCACIÓN

Se debe buscar que los hermanos que se harán cargo de los grupos preferiblemente tengan vocación (llamado de Dios) para el liderazgo. Este llamado de Dios debe de ser visible, ya que por sus actitudes, sus palabras, su entrega, disciplina y diligencia. Hará evidente que tiene llamado para ser siervo de Dios.

 

El liderazgo cristiano demanda paciencia, ya que se trata de cuidar y apacentar al pueblo de Dios que no tiene vocación, se aburre de atender y cuidar al pueblo de Dios, pero el que tiene vocación es manso y humilde y soporta toda clase de caracteres en los diferentes miembros de su grupo, jamás se frustra, sino que es de carácter incansable.

Moisés quien habiéndosele aparecido el ángel de Jehová (Éxodo 3:1-5), para llamarlo y enviarlo a liberar a su pueblo (Éxodo 3:7-10), libera, soporta y cuida (Números 12:3) al pueblo de Dios para llevarlos al disfrute de las promesas de Dios.

 

·         La vocación se refleja en atención a las personas, identificándose con ellas en todos sus problemas por amor.

·         La vocación se refleja en crecimiento, tanto numérico como espiritual, ya sea en los grupos  familiares como en los locales que ocupan las iglesias.

·         La vocación se refleja en la convicción que se tiene de ser llamado a servir en un área específica.

·         La vocación se refleja en el deseo de bienestar de los demás, ayudándoles en el área específica del llamado que se tiene.

·         La vocación se refleja en el desinterés económico y material que se tiene el hombre sirviendo únicamente por amor a Dios y las almas.

  

III- QUE ES UN GRUPO FAMILIAR (UNA CELULA)  Y COMO SE MULTIPLICA

Antes de definir qué es una célula es importante establecer la diferencia entre una iglesia con células y una iglesia celular.

Una iglesia con células es aquella donde el trabajo con células es solamente otro departamento de la iglesia al lado del departamento de señoras, de jóvenes, de caballeros, de niños, etc. Las células son otra actividad más de la iglesia. Una iglesia con células es aquella donde el Pastor nombra a un encargado del departamento de células de la misma manera que existe un encargado para los otros departamentos y programas con los que la iglesia trabaja.

Una iglesia celular es aquella donde el trabajo con células es la actividad de la iglesia. Es una iglesia con un solo departamento: las células. En una iglesia celular el Pastor es el que está al frente del trabajo sustentando la visión, estableciendo las metas, evaluando resultados, usando su creatividad para perfeccionar la aplicación del sistema. El trabajo celular no se delega en un encargado.

Mucho se ha repetido que en una iglesia celular el trabajo con células es la columna vertebral. Nada sustituye el papel que las células juegan en la vida de la iglesia.

De modo que así como en el cuerpo humano la parte viva más pequeña pero al mismo tiempo fundamental  es la célula, así cada grupo familiar se convierte en la parte más pequeña(4 a 15 miembros) pero al mismo tiempo más importante del cuerpo de Cristo..

DEFINICIÓN DE UNA REUNION FAMILIAR O CÉLULA FAMILIAR: Es un grupo de 4 a 15 personas que se reúnen semanalmente fuera del edificio de la iglesia con el propósito de evangelizar, confraternizar y edificarse, y que están comprometidos en las funciones de la iglesia local.

Los componentes de una célula son la evangelización, la confraternización y la edificación.

En una célula hay crecimiento en número, en la relación con los demás y en la relación con Dios. Si alguno de estos tres elementos esta ausente entonces tenemos un grupo pequeño pero no una célula.

Los tres componentes de la célula deben estar equilibrados. Si se enfatiza la confraternización sobre los otros dos elementos la célula se deformará para enfocarse en dinámicas de comunión y descuidando la formación de nuevos líderes. Si se enfatiza la edificación la célula se deformará y pondrá su mirada hacia adentro olvidándose de los perdidos. Si se enfatiza la evangelización la célula perderá eficacia porque muchos saldrán por la puerta trasera al no equilibrarse la comunión y la edificación.

El objetivo fundamental de la célula es la multiplicación. La meta de cada célula es la multiplicación. Las células saludables y que guardan un equilibrio entre sus componentes son las que se multiplican.

Las células se multiplican cuando sus miembros aumentan. El propósito del sistema celular es mantener pequeño el número de personas que asisten a una célula. Las células que tienen más de 15 asistentes comienzan a perder su propósito.

Para que se produzca la multiplicación de una célula es necesario que se produzca un proceso que incluye diversos elementos. El invitar a personas no creyentes a la célula es parte del proceso de multiplicación, pero no lo es todo.

El proceso, ciertamente comienza con la invitación de personas no creyentes. Luego se les debe evangelizar hasta lograr su conversión. Después de su conversión se les debe visitar sistemáticamente, luego se les debe animar a que se congreguen y reciban ayuda pastoral. Entonces serán alentados, bautizados en agua y serán capacitados para que lleguen a convertirse en nuevos líderes.

Solamente cuando se sigue este proceso es cuando la célula se multiplicará.

Otros elementos importantes para lograr la multiplicación de las células son:

·                 Orar cada día por los miembros de la célula.

·                 Confraternizar con los asistentes.

·                 Invitar a nuevas personas.

·                 Cuidar de los que ya recibieron a Cristo.

·                 Animar a otros para que se conviertan en nuevos líderes.

Hay dos formas de multiplicación celular.

·                 La multiplicación madre-hija. Ocurre cuando una célula, al multiplicarse, genera una nueva célula hija. Al continuar creciendo la célula madre puede continuar generando nuevas células hijas.

·                 Plantar células. Ocurre cuando se abre una nueva célula sin necesidad que se haya originado de una célula madre. Cuando existen condiciones para abrir una célula en un lugar donde antes no habían se está plantando una célula.

  

IV - PORQUE INICIAN LOS GRUPOS FAMILIARES

 Al evaluar el ritmo de crecimiento en las congregaciones de nuestros tiempos aún habiendo recibido la Gran Comisión Evangelizadora, detectamos que el verdadero objetivo de la iglesia parece que se ha perdido.

 La Gran Comisión que Jesucristo dejó a la iglesia “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” (Marc. 16:16; Hechos 1:8), se centra en el transmitir a los hombres perdidos las glorias y misericordias de Jesucristo, de tal manera que sean liberados. Al comprender que la iglesia no es un edificio material, (porque es un error), debemos aceptar que la iglesia es un cuerpo vivo, esto quiere decir que somos una entidad espiritual y como Jesús dijo: “La luz de este mundo y la sal de la tierra”; esta es una realidad que no debe de estar entre cuatro paredes.

 La iglesia es un cuerpo vivo, por eso se le llama “El cuerpo de Jesucristo y nació para que brille y establezca la verdad de Dios en donde quiera que se desenvuelva. Y cumplir eficazmente la razón de existir. Es aquí precisamente que debe la estructura tradicional ser cambiada, de tal manera que se deje brillar la esencia de la identidad espiritual, de la iglesia a favor del mundo.

Dentro de lo que es la estructura de las iglesias de hoy, encontramos que todo gira en torno a una sola persona o sea el pastor, es decir que él es el encargado de predicar, orar por las necesidades, visitar, aconsejar, etc. Parece ser que todo pesa sobre él, y aún con todo y eso, no es capaz de satisfacer todas las necesidades que hay en su congregación y mucho menos la evangelización de las ciudades. Por otro lado,  la liturgia o forma de culto en las congregaciones o iglesias se convierte en una barrera para el inconverso, que no esta acostumbrado a ese ambiente, dando como resultado que rechazan venir a nuestros edificios, produciendo un crecimiento pobre, limitado en la iglesia. Si los tipos de organización tradicionales son incapaces de suplir para todas las necesidades y máxime, si es una congregación numerosa en donde, conoce todas las necesidades es difícil y aún más, convivir entre los miembros para ayudarse y motivarse mutuamente es imposible, de tal manera que los miembros se sienten como extraños, ya que son un número nada más, sin fluir para el prójimo. Es aquí precisamente donde la delegación de autoridad y la formación de los grupos familiares se hace necesario, volver a los principios en los cuales la iglesia primitiva (Libro de los Hechos), se formó y se desarrolló.

 

 

v   LA COMUNIÓN ENTRE LOS HERMANOS

La razón entonces por la cual inician los grupos familiares en la iglesia es porque nos necesitamos el uno del otro, es decir estar en comunión y ser mutuamente ayudados. La iglesia debe de ser estructurada en grupos pequeños, la clase de compañerismo que se dio en la iglesia del Libro de los Hechos, solamente se puede dar en los grupos pequeños, porque solamente ahí se puede producir ese ambiente de comunión y amistad que como seres humanos necesitamos en la vida (Hechos 2:41-47; 4:32-35; 5:42).

 

El trato en los grupos familiares ya no es masivo como en el local y donde el pastor aparece ante la multitud, sino que aquí cada miembro se convierte en líder o guía espiritual de otro, dicho de otra manera un trato personalizado, como nuestro Señor Jesucristo, que en la mayoría de oportunidades fue directo al individuo y no a las masas. Además, todos los creyentes pueden fácilmente ser incorporados al trabajo como: Líder de grupo familiar, anfitrión, base, etc. Vemos entonces que ya no es el pastor, el que hace el trabajo solamente, SINO TODOS LOS CREYENTES Y ES AQUÍ DONDE EXPERIMENTA EL CRECIMIENTO ACELERADO DE LA IGLESIA. Los grupos familiares, ofrecen a los miembros un alto grado de protección y atención en donde los hermanos velan realmente el uno por el otro. En resumen podemos decir que los grupos familiares dan como fruto lo siguiente:

 

 

·         Atención personalizada

·         Crecimiento espiritual en amor

·         Ministración mutua

·         El nuevo creyente se conserva en la iglesia

·         Se involucran todos al trabajo

·         Crecimiento numérico

 

 

v   EL GANAR AL PERDIDO

Debe motivarse a cada hermano para que sea influencia en su hogar, en su vecindario, de ta manera que se constituya en miembro activo de la congregación. Esto se vuelve necesario ante un mundo que se cierra ante la verdad espiritual y no es nada nuevo el buscar el núcleo del hogar para proclamar o inyectar las verdades del evangelio, pues esto fue lo que hizo la iglesia cuando inició su carrera sobre esta tierra al establecer las reuniones por las casas, los no creyentes se sienten mayormente atraídos para saber lo que esta ocurriendo de tal manera que fácilmente pueden ser involucrados en grupo familiar y luego a la congregación. El que no rinda su vida al Señor en la reunión, entonces lo hará en la iglesia. Necesitamos evangelizar las ciudades y el mundo, es una ordenanza divina, que no podemos dejar de lado y si los métodos tradicionales implantados no son fructíferos, entonces volvamos al método de Dios desde el comienzo de la iglesia. Podemos decir entonces, que la razón por la cual debemos iniciar los grupos familiares, y organizar la iglesia en grupos pequeños, porque solamente aquí se puede satisfacer las necesidades de comunión que como humanos necesitamos, comunión que nos permite no solamente conocernos, sino ayudarnos mutuamente y motivarnos a las buenas obras como creyentes. Y además logramos la salvación del perdido, que con atraerlo a un hogar, se le está haciendo más fácil el camino, porque de otra manera, quizás nunca estaría en una iglesia cristiana.

 

   BENEFICIOS DE LOS GRUPOS FAMILIARES

La Biblia muestra en Hechos 2:43-47, cuatro razones poderosas para hacer las reuniones familiares:

 

A)    COMUNIÓN, versículo 44

Esto nos habla de unidad no solo física, sino también de mente y espíritu: lo cual será siempre el fruto de la estrecha relación con los hermanos y con el Señor.

B)     ATENCIÓN, versículo 45

Hay una mejor comprensión de la necesidad y una mejor disposición para ayudarle.

C)     CONSOLIDACIÓN, versículo 46 y 47

Cualquier otro interés desaparece y la vida se desarrolla en todo momento en un ambiente espiritual de amor, gozo y alabanza.

D)    CRECIMIENTO, versículo 47

El Espíritu Santo encuentra campo fértil, ambiente propicio para redargüir aún los corazones más duros, Salmo 133:1-3, quitando las barreras de la liturgia, todo se desarrolla en un cálido ambiente familiar

 

 

V - CUALIDADES DE LOS LIDERES Y LOS ANFITRIONES

 

             CARACTERÍSTICAS BÁSICAS DEL LÍDER

A pesar de tener seres angelicales que nunca han pecado, a Dios le ha placido hacer su obra en la tierra siempre a través de hombres, solo que estos hombres tienen que llenar requisitos que los califiquen para ser hombres que Dios quiera usar y al cual le va a conceder la fuerza para ganar almas.      

En el Antiguo Testamento, los que iban a servir no tenían que ser sordos, ciegos, tuertos, mancos, cojos, tenían que ser sin defectos, además de ser de la tribu de Leví, etc.

En la iglesia también los que van a servir a Dios, deben de llenar requisitos que ya no son en el sentido físico necesariamente, sino mas bien en el sentido espiritual. Estos requisitos hemos dado en dividirlos en dos grupos que son: Requisitos Mayores  y Requisitos Menores.

 

REQUISITOS MAYORES

Los requisitos mayores sólo pueden ser obrados en la vida de los hombres por Dios mismo.

En el capítulo 10 del libro de Samuel, en los versículos 9 y 10, encontramos que antes que Saúl ocupara el trono, tuvo dos experiencias que lo habilitaron para el servicio a Dios. En el versículo 9, notamos que Dios le mudó el corazón a Saúl, es decir, que Dios tuvo que cambiarle el corazón, y en el versículo 10, notamos que vino sobre él, el Espíritu de Dios con poder, es decir, fue capacitado por el Espíritu Santo. Estos requisitos mayores se notan en todos los servidores de Dios, de la Biblia y ninguno que no lleve estos requisitos, esta habilitado por Dios para ejercer el liderazgo, ni ningún servicio. Debe ser: 1) CONVERTIDO y 2) BAUTIZADO EN EL ESPÍRITU SANTO.

 

REQUISITOS MENORES

Los requisitos menores son obrados en la vida del hombre por el conocimiento de la Palabra de Dios y la aplicación a ella. Estos requisitos menores, se encuentran en la primera carta a Timoteo 3:1-7 y en Tito 1:5-7. El que anhela obispado, buena obra desea, pero es necesario que sea:

Irreprensible (Justificado), similar al requisito mayor

Nacido de nuevo

Marido de una sola mujer

Sobrio (Que sea equilibrado al hablar y actuar)

Prudente (No abusar de la confianza, tener ética)

Decoroso (Respetuoso, ordenado, no deshonesto)

Hospedador (Que siempre este dispuesto a abrir su casa, a las personas en cualquiera que sea las circunstancias, atendiendo al que no tiene)

Apto para enseñar (Que tenga conocimiento para comunicar la Biblia)

No dado al vino (Mantenerse siempre sobrio, no ingiriendo bebidas alcohólicas, ni drogas)

No pendenciero (No pelea con su prójimo)

 

Ademas:

·                 Edad responsable. 1 Corintios 13:11.

·                 Miembro de la iglesia por un mínimo de tres meses. 1 Timoteo 4:12.

·                 Comprometido con la iglesia. Romanos 12:11; Hebreos 10:25.

·                 Aprobar el curso de capacitación de líderes. Efesios 4:11.

Cualidades de los anfitriones. Los anfitriones son las personas que brindan sus hogares para que allí se realicen las reuniones de célula. Sus cualidades deben ser:

·                 Nacido de nuevo.

·                 De buen testimonio.

·                 Miembro de la iglesia.

·                 Hospedador.

·                 Comprometido con la iglesia y sus actividades.

Estas cualidades se aplican a los anfitriones de células permanentes. En el caso de que una célula sea rotativa no existen requisitos, pueden incluso ser personas no creyentes; pero, es importante asegurarse que tal célula sea realmente rotativa y que no esté más de dos o tres semanas en un mismo hogar.

El trabajo principal de un líder es buscar nuevos líderes potenciales. El líder puede ocuparse en llevar invitados a la célula, pero, no debe olvidar que su objetivo primordial es buscar nuevos candidatos a líderes. La meta es convertir a cada miembro de la iglesia en un líder celular.

   

VI- COMO OPERAN LOS GRUPOS FAMILIARES

  

A . ORGANIZACIÓN

 

            La clave del éxito y buen funcionamiento del grupo familiar esta en su organización. Cada Célula debe estar formada de la manera siguiente:

1.Líder

2.Anfitrión

3.Bases

4.Miembros

5.Invitados

 

  • El Líder: Es el  eje principal de la reunión familiar, es la cabeza, el guía, el maestro, el que apacienta y cuida de cada miembro de la reunión.
  • El Anfitrión Base: es aquella persona que proporciona su casa, para que allí se realice la reunión. El anfitrión no necesariamente tiene que ser fijo, resulta mejor rotativo con las otras bases, es decir que la reunión se haga en diferentes hogares. Cuando la reunión es rotativa se tiene varias ventajas, por ejemplo, se atienden círculos nuevos de vecinos, y el anfitrión no se carga en ningún aspecto. Al anfitrión le corresponde dar no solamente su casa, sino también el refrigerio a los invitados. Al hacer la reunión rotativa, todos los miembros pueden ser anfitriones. Algo que es muy importante es que el anfitrión debe de ganar familia y amigos, y llevarlos a la reunión, es decir sentir el peso de la reunión para llegar a la meta que se ha propuesto alcanzar en almas nuevas para la reunión

 

  • LOS HERMANOS BASE: Son aquellos hermanos (2 a 4) que el líder escoge para hacerlos sus discípulos (ayudas) con ellos el líder  trabajara, enseñara y capacitara para que sean los futuros Lideres. También  delegara las diferentes  responsabilidades que conlleva la célula: Un Asistente, Un Secretario y Un Tesorero. Con ellos, el líder deberá atenderlos, reuniéndose una vez por semana(reunión de Planificación) con ellos, de manera que no  les falte nada en lo espiritual, revisando además sus proyecciones y orando juntos. Si alguien esta en problemas, ayudarles, etc. Esto de la reunión es muy importante porque un pueblos cuidado, con facilidad responderá en el trabajo.

 

 REUNIÓN DE PLANIFICACIÓN Y DE CÉLULA.

            El Sistema de los grupos familiares ( modelo celular)  de nuestra iglesia se caracteriza por poseer dos tipos de reuniones en las casas: la reunión de planificación ( o de Trabajo)  y la reunión de célula.

 Pasos a seguir para el desarrollo de los grupos familiares.

Ahora para desarrollar de éste habrán de participar algunos elementos humanos que son:

·    El Líder: es la clave para el buen funcionamiento de la reunión y todo el éxito depende de cómo él trabaja; un esquema de trabajo para cada día de semana, el líder debe cumplir fielmente.

Por ejemplo: se debe por lo menos, tener una reunión por semana con el pastor, en donde reportará como marcha el grupo que tiene a su cargo y recibirá asimismo estímulo y el estudio que compartirá el día de la reunión con su grupo. También deberá:

ü      PLANIFICAR CON SUS BASES

ü      DELEGAR PRIVILEGIOS

ü      REVISAR CONTROLES DE LAS ACTIVIDADES DE SUS BASES

             REUNION DE PLANIFICACIÓN: Tiene por propósito evaluar la reunión familiar anterior, planear la siguiente, asignar responsabilidades y animar a los miembros de la célula a llevar sus invitados.

            La reunión de planificación es fundamentalmente para los miembros cristianos de la célula( Hermanos Bases). Debe realizarse con algunos días de anticipación a la reunión familiar a fin que los miembros cuenten con el tiempo suficiente para implementar las recomendaciones recibidas.

            Una buena reunión de planificación dará como resultado una buena reunión Familiar, una reunión de planificación deficiente dará como resultado una célula deficiente.

            La reunión de planificación no es un culto, tampoco es una reunión de oración, tampoco es una reunión para celebrar cumpleaños o para confraternizar. En la reunión de planificación hay oración y confraternización pero su sentido principal es el preparar la próxima reunión de célula.

            La reunión de planificación solamente debe durar una hora y el programa a desarrollar es el siguiente:

1.      1.     Oración inicial.

2.      2.     Lectura del Proverbio del día sin comentarios.

3.      3.     Compartir las instrucciones para la semana que el líder recibió de su Pastor en la reunión de supervisión.

4.      4.     Revisar los resultados de la semana anterior.

5.      5.     Planificación de la siguiente reunión de célula.

6.      6.     Delegar  miembros pasivos, miembros activos y nuevos invitados a los bases

7.      6.     Atender las necesidades de los hermanos bases

8.      7.     Asignación de privilegios para la próxima reunión familiar

9.      8.     Anuncios.

10.  9.     Oración final convenida.

Durante la reunión de planificación el líder debe evitar el ponerse a predicar, debe ser amable y no impositivo y, lo más importante, dar el ejemplo.

REUNIÓN FAMILIAR: En la reunión celular se cosecha lo que se planificó previamente. La reunión de célula tiene una duración de una hora. Se debe tener cuidado de no caer en la tentación de convertir la reunión de célula en un culto de hogar.

La reunión de célula debe estar envuelta en un ambiente de confianza y no se debe trasladar los cultos de la iglesia a las casas. El evangelio es presentado a los no creyentes de manera práctica, mostrándoles cómo los cristianos viven.

En lo posible hay que evitar poner las sillas una detrás de otra conservando el orden natural del mobiliario en el hogar. Se debe evitar utilizar una mesa y mucho más un púlpito que lo separe físicamente de los invitados.

El programa a desarrollar en una reunión de célula es el siguiente:

1.      1.     Bienvenida. Generalmente la hace el anfitrión.

2.      2.     Oración inicial. La dirige el líder o uno de los hermanos bases  permitiendo a los invitados que escuchen cómo oran los cristianos.

3.      3.     Cantar dos o tres alabanzas. Dirige el líder o un hermano base.

4.      4.     Dar la enseñanza de la guía. Lo hace el líder.

5.      5.     Llamado para recibir a Cristo y oración por las personas que se convierten. Lo hace el líder.

6.      6.     Motivación de la ofrenda. Lo hace el líder o uno de los hermanos bases

7.      7.     Anuncios. El líder o un delegado.

8.      8.     Oración final convenida.

Después de los puntos anteriores, que se deben desarrollar en una hora, continúa el refrigerio. No hay un tiempo establecido para el refrigerio. Un buen líder es aquel que posee la habilidad de mantener a los amigos en la casa un tiempo adecuado como para mostrarles con su vida lo que es el cristianismo.

            Durante el refrigerio los miembros de la célula deben olvidarse de los hermanos y dirigirse a los invitados para saludarlos y confraternizar con ellos. El secretario de la célula toma nota mentalmente de los presentes.

 

VII -PREPARÁNDOSE PARA UNA REUNIÓN EXITOSA

             El deseo de las personas de volver a una célula depende que la misma resulte satisfactoria. Indudablemente, el deseo de todo líder es el poder desarrollar una célula exitosa. Para que ello ocurra es importante tener en cuenta los siguientes principios.

             ORACIÓN. En una encuesta realizada entre líderes exitosos de células de diversas iglesias en distintos países se encontró que existe una clara relación entre el tiempo que tomaron con Dios y el éxito en multiplicar su célula.

            Orar por los miembros de la célula es el trabajo más importante del líder para unir y fortalecer su célula en preparación para la multiplicación. Los líderes amplían su efectividad al orar diariamente por los miembros de su célula. Al orar se abrirá la puerta para que las conversiones puedan producirse.

            Es necesario establecer la diferencia entre lo urgente y lo importante. Lo importante es la relación del líder con Dios en oración mientras que lo urgente es todo aquello que roba su tiempo con Dios.

            El Pastor David Yonggi Cho envía a sus líderes celulares a la Montaña de Oración a ayunar y a orar por unos días cuando sus células no están creciendo.

            MEDITACIÓN ANTES DE LA REUNIÓN DE CÉLULA. El trabajo de preparación para la célula debe cesar para el líder al menos media hora antes que la misma comience. Debe tomar tiempo para preparar su corazón ante Dios pidiéndole que le dé la llenura del Espíritu Santo.

            El líder debe buscar la soledad y la oportunidad de estar en silencio en comunión con Dios. Existen muchas cosas que Dios desea decir antes que inicie una célula. El líder debe tener oídos atentos para poder escuchar las instrucciones del Espíritu.

            PREPARACIÓN DE LA ENSEÑANZA. El líder debe estudiar la enseñanza que se le ofrece en la Guía semanal con suficiente anticipación. Si el estudio de la lección se deja siempre para última hora el líder no habrá asimilado adecuadamente las verdades de salvación que deben transmitirse.

            Al hacer su estudio el líder debe tomar nota de dudas o preguntas que le surjan para, luego, consultar con su Pastor y estar preparado a la hora de compartir el evangelio con los invitados.

            SABER ESCUCHAR. Para que los amigos se sientan con deseos de volver a una célula es importante que se sientan bien tratados. Eso incluye el ser escuchados. Las personas buscan quien les escuche. El líder no solamente debe fingir que escucha sino que debe escuchar en verdad. Los líderes celulares escuchan para mejorar la calidad de su célula al resolver los dilemas y orientar a sus miembros.

            TRABAJAR FUERA DE LA CÉLULA. El líder lo es en todo tiempo. Él no solamente atiende a las personas dentro de la célula sino que lo hace siempre que sea necesario. Las personas en su vecindario afrontarán diversas necesidades y la “hora de servicio” del líder no es solamente aquella de la reunión sino una disposición de todo el tiempo de servir al prójimo.

            CRECER EN TODO TIEMPO. El líder debe asistir puntualmente a las reuniones de supervisión para ser afinado en el trabajo de llevar las buenas nuevas. No debe olvidarse que el trabajo de capacitación no termina con el curso para líder. La capacitación continúa por toda la vida.

 VIII -CONSERVANDO LOS FRUTOS DE LA CÉLULA

 Un conocido evangelista dijo: “Cuesta diez por ciento de esfuerzo ganar a una persona para Cristo, pero cuesta noventa por ciento hacer que permanezca en la fe”. La verdad de estas palabras se hace evidente en la medida que el número de conversiones se multiplica en una congregación.

Una iglesia que aplique los principios del sistema celular pronto comenzará a ver resultados. Los nuevos conversos vendrán y entonces es cuando el verdadero trabajo comenzará. Para cerrar la puerta del fondo es necesario tomar medidas de atención y cuidado para los nuevos conversos.

Las primeras semanas después de la conversión son críticas en la vida de una persona. Por ello, es necesario entrenar a los miembros de la célula no sólo en ganar almas sino también en cuidarlas. Este cuidado inicia con cuatro visitas que se realizan, una por semana, a los nuevos conversos.

El líder debe capacitar a los miembros de su célula para realizar dichas visitas y debe llevar un control de la manera en que están siendo realizadas.

La visita debe ser en un espíritu cordial, de fortalecimiento, de verdadero interés por el nuevo converso. Dado que la mayor parte de personas que son ganadas para Cristo en una célula han sido invitadas por un miembro de la misma célula, es conveniente que las visitas las haga la persona que comenzó invitando a dicha persona.

La primera visita tiene como propósito explicar y reafirmar lo que significa haber recibido a Jesús como salvador.

La segunda visita tiene por objeto enseñar a los nuevos conversos sobre la virtud de la oración.

La tercera visita tiene como finalidad explicar la importancia de la lectura de la Palabra y animar a la persona a comenzar a leerla cotidianamente.

Finalmente, la cuarta visita, es una explicación sobre lo que es el bautismo en agua y el procedimiento que se necesita para recibirlo.

Con estas cuatro visitas se habrá atendido al nuevo converso durante su primer mes de vida cristiana lo cual es ya un paso importante. Pero, eso no significa que dicha persona no ha de volver atrás.

Cada cristiano necesita un mentor y éste debe serlo por tiempo indefinido o para siempre. El hecho de haber culminado las visitas programadas no significa que el hermano mentor ha finalizado ya su tarea.

El cuidar de un alma es un trabajo que demanda disposición, amor por el prójimo, abnegación y lealtad. El mentor debe estar al tanto del desarrollo espiritual del nuevo cristiano. Debo orientarlo, alentarlo y animarlo a participar activamente de la obra de Dios. En caso de enfermedad u otra clase de dificultades, el mentor debe ser el primero en salir en busca de su oveja.

Este cuadro demanda un nuevo paradigma del cuidado pastoral. Ya no es posible continuar conservando la idea que el Pastor es quien visita, aconseja, alienta, exhorta y consuela a los santos. En el modelo celular es necesario rescatar el concepto del Nuevo Testamento del sacerdocio de todos los santos para animarse los unos a los otros. Para tener cuidado los unos por los otros.

Al cuidar de los aspectos espirituales, físicos y materiales de los miembros de la célula será posible desarrollar en cada persona un sentido de pertenencia a la iglesia celular por numerosa que ésta sea.

 

IX -LAS METAS EN LA IGLESIA CELULAR

             Otra característica de las iglesias celulares es que fijan metas de crecimiento.

DEFINICIÓN: Una meta es un objetivo específico que se pretende alcanzar en un tiempo específico.

             Los elementos de una meta son:

·                 Un objetivo específico. Claridad sobre lo que se pretende. Que cada líder sepa a dónde va, cuál es el camino a seguir.

·                 Un tiempo específico. Un objetivo específico sin un tiempo para ser alcanzado no constituye ninguna meta. Es necesario establecer el tiempo cuando se pretende alcanzar el objetivo.

 Una encuesta entre iglesias celulares demostró que es mucho más probable que los líderes que poseen una fecha establecida para multiplicar sus células lo logren, que los que no poseen una meta fija.

Si bien es cierto que la obra de Dios depende de su voluntad soberana no se debe dejar de lado que su voluntad es la salvación de los perdidos. A mayor multiplicación celular mayor número de perdidos alcanzados.

Seguramente que es la voluntad de Dios que las células se multipliquen pero es necesario establecer una fecha para esa multiplicación.

Hablando sobre este tema el Dr. David Yonggi Cho escribe: “Muchos me critican por dar metas a mi gente y esperar que ellos las cumplan. Pero si no se les da una meta no tienen ningún propósito para continuar con la célula”.

En otra parte también afirma: “Muchas iglesias están fallando en su sistema celular porque los dirigentes no dan a sus miembros una meta clara ni un recuerdo constante de ella. Si no tienen una meta, se reúnen simplemente para convivir”.

Las metas se establecen de acuerdo a las condiciones de cada iglesia. No existe una norma rígida. Cada Pastor debe ser creativo en la aplicación del principio de establecer metas de crecimiento, pero nunca debe dejar pasar el tiempo sin establecerlas.

Cada meta es un desafío para un tiempo específico. Por ello, muchas personas le temen al establecimiento de metas. Es importante evitar el idealismo con relación a las metas. Es fácil caer en un extremismo bajo el pretexto de la fe  en Dios. Pero si las metas que se establecen son razonables y, por lo tanto, alcanzables solamente resta establecer las prioridades y aplicar las habilidades necesarias para ir avanzando progresivamente a su cumplimiento.

Una vez establecida la meta el líder debe comenzar a distribuir esa meta entre el tiempo con que cuenta y los miembros de su célula. Debe asignar responsabilidades específicas para cada persona y el tiempo para alcanzarlas. Debe también revisar periódicamente que los miembros de su célula verdaderamente estén trabajando en su asignación.

Una encuesta muestra que los líderes que semanalmente animan a sus miembros a traer nuevos invitados a la célula duplican la capacidad de multiplicación de la misma; en contraste con los líderes que mencionan el tema sólo de vez en cuando o nunca.

Las metas solamente se lograrán por una insistencia permanente en que el objetivo de la célula es la multiplicación.

Generalmente el ritmo de crecimiento de una iglesia pequeña es mucho mayor que el de una iglesia numerosa. También es verdad que el ritmo de crecimiento de una iglesia que hace una transición adecuada al modelo celular es más alto que el de una iglesia que nace bajo el sistema celular. Estas consideraciones deben tenerse en cuenta a la hora de establecer las metas.

Una vez establecidas las metas éstas deben ser anunciadas como un desafío que la iglesia alcanzará victoriosamente. Se debe colocar en un lugar visible la meta escrita en letras grandes de manera que sea un recordatorio permanente para la iglesia que existe una meta por alcanzar. Mientras más visible sea la ubicación de dichos letreros tanto más empeño es el que el Pastor está poniendo en el trabajo celular.

Algunas iglesias celulares acostumbran poner sus metas por escrito al frente, junto al púlpito. Reforzando visualmente la meta que se pretende alcanzar.

Obviamente, una meta escrita no es suficiente. El Pastor debe hacer mención de la meta siempre que sea pertinente. Debe guiar en oración a la iglesia por el alcance de la meta. Debe impregnar de tal manera a la iglesia de la meta propuesta hasta lograr que cada miembro haga suya la visión y ponga el empeño necesario por alcanzarla

 

X - ¿CÓMO OBTENER NUEVOS LÍDERES?

             El sistema celular es en realidad una estrategia de liderazgo. Los líderes son la base. El crecimiento de una iglesia celular es directamente proporcional al número de líderes de que se disponga. No se debe cometer el error de enfocarse en el número de células. El enfoque debe ser en el número de líderes.

            El crecimiento de cualquier iglesia celular es el resultado de la eficiencia de la misma en capacitar a nuevos líderes celulares. Las iglesias exitosas son las que ganan ventaja entrenando a todos los santos para hacer la obra del ministerio. Cada miembro debe ser visto como un líder potencial.

            El sistema celular es un ciclo que se alimenta a sí mismo: nuevas células producen más personas alcanzadas, más personas alcanzadas producen nuevos cristianos, nuevos cristianos producen nuevos candidatos a líderes, nuevos líderes producen nuevas células y, así, el ciclo se cierra y completa.

            Es importante cuidar de cada uno de los elementos de este ciclo a fin de asegurar que siempre habrá nuevos candidatos a líderes. Cualquiera de los elementos que se descuide conducirá a un rompimiento del ciclo celular lo que producirá el estancamiento del crecimiento.

            Las células son criaderos de líderes y es importante aprovechar tanto recurso humano que la obra de Dios demanda. Jesús dedicó un 51% de su tiempo al ministerio público y el restante 49% a la formación de sus discípulos. Ese es un porcentaje sorprendente que nos muestra el énfasis que Jesús dio a la formación de líderes.

  Para obtener nuevos líderes es importante seguir los siguientes principios:

Primer principio:            Instruir a los líderes actuales sobre su objetivo principal. Si bien es cierto que el líder debe dar ejemplo a los miembros de su célula llevando invitados, su trabajo principal es, en realidad, encontrar al próximo líder celular. Para los miembros la célula es lo que posibilita alcanzar a otros para Cristo, para el líder la célula es lo que posibilita formar nuevos líderes.

Segundo principio:         Permitir que cada miembro realice funciones celulares significativas. Una vez los líderes actuales han escogido a un miembro de su célula para convertirlo en un nuevo líder debe comenzar a instruirlo permitiéndole desarrollar ciertas funciones como: oración de bienvenida, dirección de alabanzas y, en casos avanzados, impartir la enseñanza.

Tercer principio:            Asegurarse que el líder potencial reciba entrenamiento adecuado. El líder debe conducir al candidato al curso de capacitación con el fin que reciba las herramientas que le permitirán convertirse en un nuevo líder.

             La capacitación de un nuevo líder es permanente, no queda completada con el curso de capacitación. Cada nuevo líder debe continuar teniendo un mentor, debe complementar su capacitación exteriorizando sus dudas y preguntas en la reunión de supervisión.

            El Pastor celular debe reclutar y entrenar a más líderes de los que necesita. No debe escatimar tiempo y recursos en el entrenamiento de nuevos líderes.

            Dentro de una iglesia celular el paradigma es que la capacitación de un nuevo líder comienza con la conversión de una persona. Luego debe existir un procedimiento de atención inmediatamente después de la conversión. El llegar a ser un líder debe esperarse como cosa natural en todos los creyentes.